Por qué esta decisión pesa tanto en una reforma

Cuando una reforma toca instalaciones, el sistema de calefacción y agua caliente es una de las pocas decisiones que condicionan la vivienda durante los siguientes quince o veinte años. No es como elegir un pavimento: cambiar de sistema después implica volver a abrir obra. Por eso conviene decidir con cabeza desde el principio, en la fase de proyecto, y no improvisarlo en mitad de la obra.

La elección, hoy, casi siempre se reduce a dos opciones: la aerotermia, que viene ganando terreno con fuerza, y la caldera de gas de condensación, todavía muy presente. Las repasamos sin titulares fáciles, porque la respuesta correcta depende de la vivienda.

Qué es la aerotermia

La aerotermia es una bomba de calor aire-agua: un equipo que extrae energía del aire exterior y la transfiere al circuito de la vivienda. Con un solo sistema cubre tres servicios:

Funciona con electricidad y sin combustión, por lo que no genera emisiones directas en la vivienda ni requiere gas, chimenea ni revisiones de combustión. Esa es su gran diferencia conceptual con la caldera: no quema nada, mueve calor.

La clave está en la eficiencia: el COP

El número que ordena toda la comparación es el COP (coeficiente de rendimiento). La aerotermia tiene un COP típico de entre 3 y 4: por cada kWh eléctrico que consume, entrega entre 3 y 4 kWh de calor. El truco no es magia: la mayor parte de esa energía la toma del aire exterior, y la electricidad solo mueve el ciclo.

Una caldera de gas de condensación, en cambio, tiene un rendimiento en torno a 0,9-1: prácticamente todo el calor que entrega procede de quemar gas. Es decir, en energía útil por unidad consumida, la aerotermia juega en otra liga. Ese factor de 3 a 4 es lo que permite que, pese a que el kWh eléctrico sea más caro que el del gas, el coste de uso resulte competitivo.

Comparativa directa

Resumen de las dos opciones en los criterios que de verdad deciden. Las cifras de inversión son rangos orientativos para una vivienda media y conviene confirmarlas con presupuesto cerrado, porque dependen mucho de la instalación existente:

Criterio
Aerotermia
Caldera de gas
Inversión (orientativa)
Alta
Menor
Eficiencia
COP 3–4
~0,9–1
Coste de uso
Comparable o menor*
Variable con el gas
Emisiones directas
Ninguna
Sí (combustión)
Refrigeración
Sí (reversible)
No

*Confirmar en cada caso. El coste de uso depende de los precios de la electricidad y del gas, que son variables, y del aislamiento y los emisores de la vivienda. La inversión de la aerotermia es mayor que la de una caldera, pero su eficiencia y la posibilidad de combinarla con placas solares cambian el balance a medio plazo. Calcula tu caso antes de decidir.

Coste de instalación y de uso

Hay que separar dos cosas que se confunden a menudo. La inversión inicial de la aerotermia es mayor que la de una caldera de gas: el equipo es más caro y la instalación más exigente, sobre todo si hay que ubicar la unidad exterior y adaptar los emisores. La caldera de gas sigue siendo más barata de instalar.

El coste de uso es otra historia. La eficiencia de la aerotermia (COP 3-4) compensa que la electricidad sea más cara por kWh, de modo que el gasto anual suele ser comparable o favorable a la aerotermia. Y aquí entra la sinergia decisiva: si la vivienda tiene placas solares de autoconsumo, parte de la electricidad que mueve la bomba de calor sale de los paneles, abaratando todavía más el coste de uso. Aerotermia y fotovoltaica se potencian: una consume electricidad, la otra la produce barata.

Sinergia con suelo radiante

La aerotermia rinde mejor cuanto más baja sea la temperatura del agua que tiene que producir. Y el suelo radiante trabaja a baja temperatura, en torno a 35 °C, frente a los 60-70 °C de los radiadores convencionales. Esa coincidencia hace que la combinación de aerotermia y suelo radiante sea de las más eficientes que existen para climatizar una vivienda: la bomba trabaja en su mejor régimen y el confort térmico es muy uniforme.

Por el contrario, si se conserva una instalación de radiadores de alta temperatura, la aerotermia tiene que forzar el régimen, baja el COP y pierde parte de su ventaja. Por eso, cuando la reforma permite incorporar suelo radiante, la pareja con aerotermia suele ser la apuesta más sólida.

Idoneidad según la vivienda

La aerotermia no es la respuesta universal. Conviene valorarla según el estado real de la vivienda:

En una vivienda con mal aislamiento, antes de elegir sistema conviene mejorar la envolvente: cualquier equipo, sea aerotermia o caldera, trabajará peor sobre una vivienda que pierde calor. Esa valoración es parte de lo que se resuelve en el anteproyecto, y si estás en fase de compra, en la viabilidad.

Mantenimiento y emisiones

La aerotermia no quema combustible, así que elimina las emisiones directas en la vivienda y evita los riesgos y revisiones asociados a la combustión. Su mantenimiento es sencillo, centrado en la unidad exterior y el circuito. La caldera de gas requiere revisiones periódicas de combustión y conexión a una instalación de gas, con sus inspecciones obligatorias.

En el plano regulatorio, la tendencia europea apunta a desincentivar progresivamente los sistemas de combustión fósil en edificación, lo que refuerza la apuesta por sistemas eléctricos eficientes como la aerotermia. Es un factor a tener en cuenta si se piensa a largo plazo, aunque conviene confirmar el marco vigente en el momento de decidir.

Encaje con ayudas y deducciones

La sustitución de una caldera de combustión por una bomba de calor de alta eficiencia es justo el tipo de actuación que suelen contemplar las ayudas a la eficiencia energética y la deducción del IRPF por mejora energética. El detalle de programas, requisitos y compatibilidades lo desarrollamos en el artículo de subvenciones a la eficiencia energética en Madrid. Para que la aerotermia sea elegible, conviene que esté correctamente documentada en el proyecto y que se acredite la mejora energética, algo que se prepara desde el anteproyecto.

Cómo lo planteamos en Reformas Urbanas Montereal

Cuando la reforma toca la calefacción, en el anteproyecto dimensionamos el sistema en función del aislamiento real de la vivienda, los emisores y el uso previsto, y valoramos la sinergia con suelo radiante y con fotovoltaica antes de cerrar la decisión. La dirección ejecutiva se ocupa después de que la instalación se ejecute y se legalice como toca, dejándola lista para acogerse a las ayudas que correspondan. Si solo buscas una primera cifra de la reforma, el estimador te da un orden de magnitud rápido.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la aerotermia?

Una bomba de calor aire-agua que extrae energía del aire exterior. Un solo equipo da calefacción, agua caliente sanitaria todo el año y, en modelos reversibles, refrigeración. Funciona con electricidad, sin combustión, por lo que no genera emisiones directas en la vivienda.

¿Cuánto más eficiente es que una caldera de gas?

La aerotermia tiene un COP típico de 3 a 4: por cada kWh eléctrico entrega 3-4 kWh de calor, porque la mayor parte la toma del aire. Una caldera de condensación rinde en torno a 0,9-1. En energía útil por unidad consumida, la aerotermia es claramente más eficiente.

¿Sale más barato calentar con aerotermia o con gas?

Depende de los precios de luz y gas, que varían. La eficiencia de la aerotermia compensa que el kWh eléctrico sea más caro, de modo que el coste de uso suele ser comparable o favorable, sobre todo si se combina con placas solares que abaratan la electricidad de la bomba.

¿Funciona bien con suelo radiante?

Muy bien. El suelo radiante trabaja a baja temperatura (unos 35 °C), justo el régimen donde la bomba de calor es más eficiente. La combinación aerotermia más suelo radiante es de las más eficientes para calefacción, con alto confort y consumo reducido.

¿Se beneficia de las placas solares?

Sí, y mucho. Como funciona con electricidad, una instalación de autoconsumo abarata directamente la energía que consume la bomba. La parte de la demanda cubierta con los paneles tiene coste muy bajo, lo que mejora la factura y la amortización del conjunto.

¿En qué viviendas conviene y en cuáles no tanto?

Rinde mejor con buen aislamiento y emisores de baja temperatura como el suelo radiante. En viviendas mal aisladas o con radiadores de alta temperatura, la eficiencia baja y conviene estudiarlo. Necesita espacio para la unidad exterior; en pisos hay que verificar la viabilidad. Se valora caso a caso.

Fuentes y metodología. Comparativa elaborada a partir de conocimiento técnico general de bombas de calor aire-agua y calderas de gas de condensación, y de rangos orientativos de mercado para vivienda en Madrid a julio de 2026. El COP de la aerotermia (3-4) y el rendimiento de la caldera de condensación (~0,9-1) son valores típicos que varían según equipo, condiciones de operación y régimen de temperatura de los emisores. El coste de uso depende de los precios variables de electricidad y gas y del aislamiento de la vivienda. Marco de referencia: Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y normativa de eficiencia energética de la edificación. Verificar el marco regulatorio vigente y calcular el caso concreto antes de decidir.

Aviso. Datos orientativos a julio de 2026; confirma en fuente oficial. No constituye asesoramiento fiscal/técnico vinculante.

Última actualización: 13 de julio de 2026. Próxima revisión prevista: trimestral o ante cambios normativos.